El Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) 4.0 es la nueva versión de facturación electrónica anunciada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) la cual se encuentra vigente desde el primero de enero de 2022, sin embargo, será obligatorio su uso hasta el próximo primero de enero de 2023, con esta nueva versión se estará sustituyendo a la versión 3.3 que se encuentra en uso hasta ahora, misma que se encontraba vigente desde el año 2017.

Mientras la nueva versión 4.0 se vuelve obligatoria los contribuyentes tendrán un tiempo de convivencia entre ambas versiones, este periodo concluirá hasta el día 31 de diciembre del presente año, conforme al artículo primero resolutivo de la Quinta Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2022 (RMF 2022) en su primera versión anticipada.

Entre los principales cambios que se presentaron en el nuevo Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) se encuentran:

-Se introduce un elemento nuevo que afectará a las facturas globales / recapitulativas (esta medida afectará de forma directa en portales de tickets y soluciones de facturación en punto de venta).

  • Se incluye el código postal y régimen del receptor.
  • El nombre será obligatorio y se deberá validar.
  • Se añade un atributo para los casos de sector primario.
  • Se añade un nuevo atributo para indicar si el CFDI ampara exportaciones.
  • A nivel concepto, se añade un atributo para indicar si es objeto o no de impuesto.
  • Se sustituye el complemento a cuenta de terceros por un elemento nuevo a nivel de concepto.
  • Hay ajustes en reglas de validación.

La versión 4.0 de CFDI introduce un requisito de prevalidación de todos los datos fiscales registrados en el SAT, tanto de personas físicas como jurídicas, para poder timbrar cualquier comprobante electrónico. Para ello, todos los contribuyentes deben asegurarse de que la información registrada en el SAT es correcta y está actualizada.

Conforme pasan los años la simulación de operaciones a través de comprobantes fiscales digitales ha ido en aumento, siendo así, que en los últimos cinco años creció 12.1 veces el número de contribuyentes señalados como “factureros”.

Es importante saber qué son, cómo identificarlas y por qué evitarlas, con la finalidad de mantener un orden en la contabilidad y cumplir en forma con las obligaciones fiscales.

Empresas que facturan operaciones simuladas (EFOS):

Los EFOS son personas físicas o morales que generalmente no cuentan con los activos, personal, infraestructura o capacidad material para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan los comprobantes fiscales digitales que emiten, es decir, emiten facturas falsas.

Empresas que deducen operaciones simuladas (EDOS):

Los EDOS son personas físicas o morales que utilizan o compran las facturas electrónicas o comprantes fiscales digitales de los EFOS, con esto los contribuyentes simulan un aumento en sus gastos de operación con la finalidad de pagar menos impuestos.

Es importante que para evitar caer en prácticas indebidas se verifiquen cada una de las facturas que se reciben, ya que, al realizar operaciones con distintas personas no se sabe si todas ellas se encuentran cumpliendo cabalmente con sus obligaciones fiscales, además, de que la deducción de una factura de un proveedor irregular podría generar sospechas de defraudación fiscal por parte de la autoridad.

La autoridad por su parte, está facultada para imponer sanciones que podrán impactar la economía al grado de que la empresa podría cerrar e incluso puede haber sanciones que impliquen prisión porque se ha tipificado como delito.

Por estos motivos es necesario mantenerse alertas del estatus fiscal de los proveedores con los que se tienen tratos y en el caso de encontrar ciertas irregularidades es decisivo buscar asesoría fiscal.